Marcha por la Justicia y Democratización2

MARCHA POR LA JUSTICIA Y DEMOCRATIZACIÓN DE NICARAGUA.



 

La sociedad civil organizada de Nicaragua queremos en primer lugar enviar nuestro mensaje de solidaridad con el infinito dolor de las madres, hijos, compañeros y amigos de tantos maravillosos jóvenes que ofrendaron su sangre bendita por todos nosotros. 


POR ESTOS MUERTOS, NUESTROS MUERTOS: PEDIMOS CASTIGO!


Para nosotros es un altísimo honor y privilegio acompañar en esta Marcha POR LA VERDAD Y LA DEMOCRATIZACIÓN DE NICARAGUA a los dos sectores que en estos últimos años, en medio de una gran desolación y desesperanza, han demostrado que es verdad que NICARAGUA ESTÁ HECHA DE VIGOR Y DE GLORIA! Que NICARAGUA ESTÁ HECHA PARA LA LIBERTAD!: Los Campesinos del Movimiento Anti Canal y la Heroica Juventud Universitaria nicaragüense. 


POR LA VERDAD Y LA DEMOCRATIZACIÓN DE NICARAGUA. Verdad para que se sepa ante el mundo entero quienes fueron los criminales que ordenaron y perpetraron la diabólica masacre de nuestros hijos, nuestros alumnos y compañeros. Quiénes los torturaron. Quiénes los desaparecieron. Deben ser juzgados por tribunales independientes e imparciales, no por los jueces del Señor Ortega, y pagar su castigo ante la historia, ante la sociedad y ante los familiares de las víctimas. 


Para ello es indispensable el establecimiento de un órgano internacional como Naciones Unidas o la Comisión Internacional de Derechos Humanos. La Comisión integrada por la Asamblea Nacional sufre el más total y profundo descrédito por toda la ciudadanía nicaragüense. Es una burla y un escarnio para los jóvenes asesinados despilfarrar un solo centavo en esa Comisión. Con esta Marcha el pueblo nicaragüense está declarando la inexistencia ética y política de ese grupo de individuos que dice llamarse Comisión de la verdad y exige la instalación inmediata en nuestro país de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.


Democratización para recuperar el sagrado derecho de los nicaragüenses a elegir a nuestras autoridades y refundar las instituciones del Estado que han sido destruidas por el Señor Ortega y la Señora Murillo. 


No más fraudes electorales! No más Poder Electoral integrado por Magistrados sometidos a los designios de Daniel Ortega y señalados nacional e internacionalmente de gravísimos actos de corrupción. 


No más Corte Suprema de Justicia conformada por magistrados corruptos que se sientan desvergonzadamente a presidir actos partidarios y a mostrar ufanos sus carnets del FSLN, ni Magistrados pusilánimes que callan tanto atropello para conservar sus privilegios.


No más contralores que se hacen de la vista gorda ante tanto latrocinio y despilfarro o con familiares que gastan cantidades obscenas de los dineros del pueblo para comprar sus artefactos y distracciones.


No más diputados mudos que no representan a nadie y no escuchan la voluntad de la gente, sino solo las órdenes de Daniel Ortega y de Rosario Murillo.


No más Policías que masacran a los jóvenes nicaragüenses y protegen a turbas asesinas.


No más Ejército que abate a campesinos y niños en circunstancias jamás esclarecidas. 


No más alcaldes y rectores que prostituyen la autonomía que juraron defender.


Justicia y Democracia para reconstruir el Estado de Derecho y tengamos una Paz verdadera y un Desarrollo económico sostenible. No la paz hipócrita que patéticamente pregona la señora Murillo.


Y solo hay dos caminos para lograr eso: El diálogo o la muerte de más gente inocente y la destrucción total de la economía. Ya todo el pueblo nicaragüense guiados por esta noble juventud escogió el camino del diálogo. Solo faltan que se decidan Daniel Ortega y Rosario Murillo. No el diálogo pactista que inició la destrucción del Estado de Derecho, ni el diálogo y consenso que terminó de destruirlo. Sino el diálogo amplio, responsable e inmediato que discuta solo dos aspectos: las medidas para obtener justicia por los crímenes cometidos y los pasos constitucionales para la salida pacífica de los señores Ortega y Murillo y el fin de su régimen oprobioso que permita darle sosiego a los campesinos amenazados en sus tierras y en sus vidas. 


Es cierto que todavía tienen la fuerza para oponerse al diálogo y causar más dolor y destrucción. Pero no para impedir la victoria del pueblo porque ya lo perdieron todo. Las calles, los símbolos que se habían robado, la música, los colores que han ensuciado, la capacidad de meter miedo. Solo le quedan las bravuconadas y los aspavientos. No tienen capacidad ni autoridad ética ni política para imponer nada. Resulta ridículo que estén vetando a gente honorable del diálogo e incorporen, en delegaciones no gubernativas, a otras que no han sido más que instrumentos del desgobierno y barbarie que hoy sufrimos. Si los quieren invitar, que se incorporen a la delegación de su gobierno.


Es inaceptable que hagan más imposiciones o vetos. La agenda y los tiempos del diálogo, intermediado por la Conferencia Episcopal, deben marcarla las delegaciones de los jóvenes universitarios, de la sociedad civil, de demócratas de otras delegaciones a quienes expresamos nuestro apoyo. NO QUEREMOS LA PAZ DE LOS SEPULCROS! QUEREMOS LA PAZ QUE NACE DE LA JUSTICIA, DE LA DEMOCRACIA Y DEL ESTADO DE DERECHO!

 

Gabriel Alvarez/Presidente Movimiento por Nicaragua

9 de mayo de 2018