Estas son las reformas electorales que necesita Nicaragua

Estas son las reformas electorales que necesita Nicaragua

El informe preliminar de la misión de la OEA fue considerado insuficiente por varias organizaciones políticas y de la sociedad civil

 

Aunque el presidente designado Daniel Ortega defendió los resultados de las votaciones municipales en las que el Consejo Supremo Electoral (CSE) le asignó 135 alcaldías al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), las anomalías cometidas pesaron más por lo que el mismo Ortega aceptó que haya reformas electorales en Nicaragua.

Rosa Marina Zelaya, expresidenta del CSE, y el politólogo José Antonio Peraza, aseguraron (por separado) que se debe tomar la palabra a Ortega exigiéndole, desde la sociedad civil y los grupos opositores, que las reformas deberán ser profundas para restablecer la credibilidad de las elecciones.

Zelaya y Peraza refirieron que a pesar de que los cambios los han urgido organismos de las sociedad civil, grupos opositores y partidos políticos desde hace años, Ortega aceptó que se den tras plantearlo la Organización de Estados Americanos (OEA) en su informe preliminar de las votaciones.

Ambos analistas valoran el informe preliminar de la OEA muy diplomático, pero que recoge los elementos críticos suficientes sobre las irregularidades del proceso de votación sin arriesgar el acuerdo de tres años que el organismo tiene con el Gobierno de Nicaragua para impulsar cambios en materia electoral.

“Un informe más duro hubiera matado el proceso de negociación de entrada. Realmente los elementos esenciales están en sus conclusiones en que dice que ‘el sistema electoral nicaragüense se beneficiaría de una reforma electoral’”, donde lo fundamental es que “se necesita un marco jurídico administrativo y permanente que brinde mayor confianza a las fuerzas políticas y a la ciudadanía”.

Lo que se requiere

Según Peraza y Zelaya, una reforma o crear una nueva Ley Electoral profunda debe incluir un nuevo mecanismo de elección de los magistrados del CSE quitando la bipartidarización para escogerlos. Así mismo dar personería jurídica a todos los partidos políticos, crear una Ley de Partidos Políticos para democratizar esas organizaciones; avanzar en la modernización del CSE, eliminar toda influencia partidaria evidente en los Consejos Electorales así como tener suscripción popular para los candidatos.

La OEA propuso que exista un solo listado del padrón electoral para poder dimensionar la abstención y la participación, y no estar reformando la Ley para permitir votar a quienes no lo hicieron en una anterior elección. “Es esencial la observación nacional sin restricción”, dijo Zelaya.

Según los analistas, al Gobierno se le deben ponerse sobre la mesa todos los elementos que permitan la reforma que exige la ciudadanía para devolverle poder escoger de forma transparente a las autoridades.

Peraza y Zelaya dijeron que de lograrse los cambios un reto adicional será implementar la nueva Ley Electoral, en lo que también se probará la voluntad política de Ortega.

Es importante que esto no se haga solo desde la Asamblea o el partido de Gobierno con la OEA, debe ser más incluyente (…) y deben ser públicas”. Rosa Marina Zelaya, expresidenta del CSE.

Pendiente informe final

La misión de la OEA, liderada por Wilfredo Penco, presentará su informe final sobre la observación de las votaciones municipales nicaragüenses a la Secretaría General del organismo y posteriormente al Consejo Permanente. No se anunció fecha de esa presentación.

La expresidenta del CSE, Rosa Marina Zelaya, valoró que el hecho de que el informe final de la OEA sea expuesto a nivel internacional es “un gran paso” porque permitirá conocer y reaccionar al resto de gobiernos latinoamericanos sobre la situación en Nicaragua.

Aunque el informe preliminar de la misión de la OEA fue considerado insuficiente por varias organizaciones políticas y de la sociedad civil, a pesar de las debilidades señaladas al proceso, la organización concluyó que las mismas no alteraron el resultado del voto.

 

 

Lucía Navas/La Prensa.