Cuestionan supuestas consultas en territorios indígenas para construcción del canal interoceánico

En el Libro Blanco sobre el proyecto del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua, se asegura que hubo un proceso de consulta en los territorios indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe Sur de Nicaragua, pero ambientalistas y defensores de derechos humanos cuestionan tal aseveración oficial.

Así lo aseguró Lottie Cunningham, presidenta del Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Atlántica de Nicaragua (Cedhjucan), quien expresó que “el Gobierno no hizo una consulta de acuerdo al convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), que responde al consentimiento previo, libre, informado…”. Sin embargo, en el documento enviado por el Gobierno, se sostiene que se realizó con base a lo que establece dicho convenio.

No obstante, la presidenta de Cedhjucan, refirió que el proceso no fue de buena fe. Es decir, “en torno al proceso de consulta había regalías, había incluso sobornos a líderes comunitarios y representantes que nosotros nos dimos cuenta y (que) incluso los comunitarios que acompañaron, y estoy hablando específicamente el Sur porque en el norte no hubo ningún tipo de consulta”, dijo. Las regalías estaban referidas a viáticos.

Además, también se enteraron que a los líderes le estaban ofreciendo dinero para que estuvieran de acuerdo con el hecho que se estaba realizando una consulta.

Hay cinco fases

Mientras tanto, en el Libro Blanco se explica que para el proceso de consulta se concibió un documento, denominado Lineamientos para proceso de consulta, el cual, supuestamente, fue discutido en nueve territorios comunales, entre ellos, el Gobierno Territorial Rama y Creole (GTR-K).

Sin embargo, el fiscal del GTR-K, Aldric Beckford, expresó que están revisando la publicación del Libro y que, posteriormente, se pronunciarán sobre el mismo.

En el documento también se plantea que la consulta responde a un plan de trabajo dividido en cinco fases, el cual se encuentra en la cuarta. Las fases contemplan la preparación del proceso de consulta, el levantamiento de la información por medio de trabajo de campo, elaboración, presentación y firma de convenio.

A pesar de esto, la presidenta de Cedhjucan, considera que la consulta debe ser sin represión, debe contar con una información socializada y las comunidades deben de tener un acompañamiento técnico y legal para entender la información, incluso en sus propias lenguas para acceder correctamente a los datos, explicó. Esto es lo que se llama un consentimiento previo, libre, informado, explicó.

En el documento enviado se expone que de dos comunidades: Monkey Point y Punta de Águila, casualmente las mismas que están ubicadas en al ruta del proyecto canalero, recibieron expresiones positivas sobre la construcción. En total, se consultaron seis territorios Rama y tres Creole, según información plasmada en el Libro Blanco. El director del Centro Humboldt, Víctor Campos, también cuestionó el proceso de consulta en los territorios mencionados.

De llegarse a realizar el Canal Interoceánico, el total de personas afectadas, según el Libro Blanco, serían 29, 048, el 4.7 por ciento de la población total de Nicaragua.

Canal para la biodiversidad

Según la publicación del Libro Blanco que aborda, en gran parte, datos ambientales relacionados con el impacto que tendría la supuesta construcción del Canal Interoceánico de Nicaragua. Dentro del proceso de consulta en seis territorios Rama y tres Creole, la opinión recogida por la población es que “en general” están de acuerdo con el Canal, “ya que entienden que, aunque son dueños absolutos de su territorio no tienen la capacidad para conservar la biodiversidad, debido a que no tienen los recursos económicos… Además se plantea que el proyecto serviría de barrera de contención para la Reserva Biológica Indio Maíz”; hecho que ambientalistas han criticado, puesto que el daño en la reserva ya ha sido denunciado.

Otra realidad del Canal

Según datos de la investigación desarrollada por Red Local, denominada Los efectos socioeconómicos del Canal Interoceánico en Nicaragua, en cuatro de los municipios ubicados en la ruta del Canal, algunos de los resultados encontrados indica que la posibilidad del aumento de las diferentes formas de violencia es latente y se relaciona con el movimiento y aumento de la población extranjera que llegaría si se construye el Canal. En el campo médico también puede haber afectaciones por la posible aparición de enfermedades, asegura la investigación.

La Prensa/Cinthia Tórrez García