Policía militariza la Upoli en el primer día de regreso a clases

La Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) está rodeada de varias patrullas de la Policía Orteguista con antimotines y algunos motorizados afines al régimen acechando a los pocos estudiantes que se atrevieron a llegar este martes 6 de noviembre, durante este regreso a clases a esa casa de estudios.

La mayoría de los oficiales están ubicados desde el costado sur del parque de Villa Progreso hacia el portón Oeste de la Upoli, luego otra patrulla está en la calle que está frente al recinto universitario y en los semáforos de la villa Rafaela Herrera hay otro contingente de antimotines.

Además, en la parte posterior del recinto universitario hay varios motorizados acechando y nueve patrullas que rondan los alrededores.

LA PRENSA buscó la versión de las autoridades universitarias, pero un oficial de la Policía que estaba dentro del recinto universitario no permitió al medio ingresar al campus.

Además, en el departamento de comunicación de esa alma mater prometieron una entrevista durante las próximas horas.

Prohibiciones dentro de la Universidad

Mientras que en las afueras de la Upoli la Policía mantiene mantiene una vigilancia férrea, misma que crea miedo en las personas que pasan, adentro los estudiantes reciben sus clases y luego están en la obligación de abandonar el recinto, tienen prohibido quedarse y menos reunirse con otros compañeros, según comentaron desde adentro a LA PRENSA.

El regreso también está marcado por la restricción a pasar por algunas partes de la Upoli, tal es el caso de las oficinas administrativas, concentrándose las clases en el auditorio Hilda y Armando Guido, ubicados frente a la cancha multiuso.

Otra medida es que los vigilantes revisan todas las mochilas y bolsos de los estudiantes activos, que son los únicos a los que se les permite el ingreso a la Upoli.

Esta universidad estuvo tomada durante dos meses por jóvenes, principalmente universitarios, que protestaban contra el régimen.

Fue un bastión de lucha y resistencia con Ortega, quien mandó a atacarla varias veces y como resultado dejó varias personas asesinadas.

Al haber muchos infiltrados, el Movimiento 19 de Abril decidió entregar la universidad a sus autoridades en junio y ahí se constató el saqueo y daño a al infraestructura que dejaron los infiltrados.

 

La Prensa/Ivette Munguía Argeñal/Roy Moncada