Cinco meses de resistencia cívica y seguirán las protestas

El 19 de abril fue un día de resistencia en varias ciudades de Nicaragua. Los estudiantes y pobladores autoconvocados protestaban contra las reformas a la seguridad social y con morteros, piedras y barricadas resistieron el ataque armado de antimotines y la Juventud Sandinista. 155 días después que inició la protesta, la Alianza Cívica afirma que pese al asedio de los grupos orteguistas, las marchas y otras formas de protesta van a continuar contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

“La gente sigue en la resistencia y exigiendo justicia y por eso vamos a seguir en las calles reclamando de forma cívica, porque cese la represión y por una solución a la crisis”, dijo Juan Sebastián Chamorro, de la Alianza Cívica.

Un estudiante, un policía y un activista sandinista fueron los primeros tres muertos el 19 de abril. Cinco meses después del estallido de la protesta, se cuentan al menos 484 nicaragüenses asesinados por la brutal represión del régimen según organismos de derechos humanos.

Al cumplirse 155 días de protesta cívica el Comité pro liberación de los presos políticos, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) reclaman que esos crímenes contra el pueblo siguen en la impunidad y que la represión continúa.

“Este Gobierno no admite su responsabilidad en la barbarie. Insiste en su cuento de golpe de Estado, pero ha impuesto un estado de terror en el país. Hablamos de un régimen que no tiene límites para reprimir, pero también de un pueblo que no tiene limites para soportar y exigir una verdadera justicia por todos los crímenes y porque se liberan a los cientos de presos políticos”, afirma Pablo Cuevas, asesor legal de la CPDH.

El ejecutivo admite 198 muertos, de los que culpa a los manifestantes. Ningún policía, paramilitar o miembro de la Juventud Sandinista ha sido acusado de los asesinatos contra estudiantes, menores de edad, campesinos y civiles producto de los ataques a las marchas, plantones, tranques y barricadas.

Represión judicial

En las cárceles como El Chipote, el Sistema Penitenciario “La Modelo” y en la Esperanza, esta última de mujeres, solo hay manifestantes acusados de “terroristas golpistas”. La CPDH calcula que más de cuatrocientos ciudadanos están detenidos ilegalmente: 21 de ellos líderes del Movimiento Universitario.

Guillermo Alberto Sobalvarro Oporta, de 22 años, es uno de los reos políticos. La Policía y la Fiscalía orteguista lo acusan junto a otros cuatro jóvenes de supuestamente haber entrado a la fuerza y robado en la casa del comisionado de la Policía Juan Antonio Valle Valle, jefe de seguridad pública de Managua.

“El delito de mi hijo es participar en las protestas contra Ortega, todo lo demás es inventado, mentira”, afirma Sara Oporta, mamá de Guillermo y miembro del Comité pro liberación de los presos políticos.

La señora Oporta cuenta que a su hijo lo mantienen en una celda de máxima seguridad en La Modelo, y, desde que fue secuestrado por los paramilitares, ha sido golpeado y le fracturaron el dedo gordo del pie izquierdo.

“No recibió atención médica, la fractura se le curó sola. Tenía tres meses de no ver a mi hijo, hasta el miércoles pasado lo vi en los juzgados por cinco minutos. El día de la visita especial lo abracé y me dijo ‘mamá no me abrace mucho porque me duele mi cuerpo, me duele mucho debido a los golpes que le dan. Tiene el cuerpo lleno de alergias y sus pies con hongos”, relató la señora Oporta.

En sus informes la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Naciones Unidas, Amnistía Internacional, Human Rights Wacht, el Cenidh, la CPDH y la Anpdh han denunciado los abusos a los que son sometidos los manifestantes opositores en las cárceles del régimen de Ortega.

Cambio es irreversible

Juan Sebastián Chamorro, de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, afirma que estos meses representan “un cambio irreversible, de una nueva etapa política y social difícil en Nicaragua, pero donde despertó la gente y está continuamente protestando para exigir justicia por todos los crímenes y un cambio democrático real”.

La Alianza Cívica la conforman estudiantes, campesinos, empresarios y productores y la sociedad civil.

“Las detenciones y violaciones de derechos humanos es una muestra de debilidad de no poder suprimir la protesta”, afirmó Chamorro en relación a la postura del gobierno.

Seis momentos

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia recordó momentos importantes de los 155 días en que los nicaragüenses han resistido la represión del régimen de Daniel Ortega y  Rosario Murillo.

18 de abril: Protestas pacíficas en Camino de Oriente, UCA, León, y Matagalpa son reprimidas por la Juventud Sandinista, grupos de choque y la Policía Nacional. Al día siguiente, se dio el levantamiento popular y la represión dejó tres muertos.

18 de mayo: Primera sesión del Diálogo Nacional mientras equipo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos informa alcance y objetivo de su visita.

18 de junio: Alianza Cívica anuncia la suspensión de las tres mesas del diálogo por el incumplimiento del Gobierno.

18 de julio: Con 21 votos a favor el Consejo Permanente de la OEA aprueba resolución sobre la crisis en Nicaragua.

18 de agosto: Miles de personas participan en Managua de la marcha “Aquí nada está normal” a cuatro meses de lucha cívica.

18 de septiembre: Sigue el terror orteguista en las calles. Se persigue y apresa a inocentes por oponerse a la dictadura de la familia Ortega Murillo.

 

La Prensa/Lucía Navas