Luis Almagro llama a la comunidad internacional a “asfixiar a la dictadura” en Nicaragua

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, hizo un llamado a la comunidad internacional a “asfixiar a la dictadura que se viene instalando en Nicaragua”, en respuesta a la negativa del régimen de Daniel Ortega por reinstalar el Diálogo Nacional y buscar una solución democrática a la crisis.

Estas declaraciones Almagro las dio durante la celebración de la XV Cumbre Latinoamericana, celebrada este viernes en Miami, Estados Unidos, donde, además de la crisis de Nicaragua, también se refirió a la de Venezuela.

Represión en Nicaragua

A lo largo de 145 días, Nicaragua ha vivido una crisis producto de la represión del Gobierno a las protestas de los ciudadanos, la que ha dejado entre 322 y 481 muertos, según organismos de defensa de derechos humanos.

“Es inadmisible que otro país del continente se vaya por el despeñadero de la dictadura. Debemos también ser conscientes que no podemos permitir y que debemos en cada caso dar la respuesta desde la comunidad internacional para asfixiar la dictadura, también, que se viene instalando en Nicaragua”, señaló Almagro.

Las declaraciones se dan luego de una reunión que Almagro sostuvo este pasado jueves con una delegación de campesinos, estudiantes y miembros de la sociedad civil nicaragüense, donde denunciaron los abusos cometidos por el régimen en el marco de las protestas pacíficas.

“No es posible llevar adelante el sentido humano de la política y ser insensibles a la tortura, al asesinato, a la violación, a la existencia de presos políticos. Es inadmisible cualquier forma de permisividad con esos casos”, agregó el secretario general de la OEA, organismo que intentó mediar en la crisis y que posteriormente fue descalificado por el régimen orteguista, al llamarlo el “Ministerio de Colonia” de Estados Unidos.

Es la primera vez que Almagro cuestiona de manera contundente la actuación de Ortega, al referirse a este como “el régimen nicaragüense”. En el pasado, si algo le habían criticado es su doble rasero para medir la realidad de Nicaragua y Venezuela.

“Llamado de auxilio”

El exvicecanciller de Nicaragua, José Pallais Arana, interpretó el mensaje de Almagro como un “llamado de auxilio” a la comunidad internacional ante la falta de voluntad de Ortega de encontrar una vía negociada para resolver la crisis de Nicaragua.

“Ya don Luis Almagro se siente frustrado, porque su política de acercamiento, de ejercicio diplomático, fracasó. Ya no ve ninguna posibilidad de seguir la vía de esa negociación y ya es un llamado de auxilio a la comunidad internacional, para tomar el camino que corresponde cuando un país entra en rebeldía total, en rebeldía frente al sistema interamericano, al negarse a acatar las resoluciones de la OEA y en rebeldía contra el sistema mundial de las Naciones Unidas al rechazar el informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos”, dijo Pallais.

¿Acuerdo terminó?

Ortega y la Secretaría General de la OEA firmaron un acuerdo para el “fortalecimiento de la democracia” el 15 de octubre de 2016, un día después que Almagro le envió al Gobierno un informe electoral de Nicaragua que nunca hizo público.

Después de eso, comenzó un proceso de conversaciones y firmas de compromisos para reformar el sistema electoral del país.

El proceso de conversaciones implicó una visita de Almagro el 1 de diciembre de 2016. Las votaciones municipales de 2017, que se caracterizaron por la violencia política del orteguismo y la escasa participación ciudadana, fueron observadas por una Misión de la OEA, como fruto de esos acuerdos con el Ejecutivo.

Ortega contra el mundo

Sin embargo, desde que comenzó la crisis en abril, el Gobierno ha cambiado su relación con los organismos internacionales, principalmente con los de defensa de derechos humanos, entre estos la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) —organismo de la OEA—, debido a que el informe de su Misión en el país responsabiliza a Ortega de la represión policial y paramilitar.

También la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) ha responsabilizado al Gobierno y ha mencionado ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros y violencia sexual, entre otras violaciones a los derechos humanos.

El pasado 30 de agosto, Ortega expulsó del país a la Misión del Acnudh y a la misión de la CIDH, lo que provocó el rechazo internacional.

Para el gobernante, lo que ha ocurrido en el país no es el resultado de la represión sino un “golpe de Estado” que es financiado en Estados Unidos.

Orteguismo sale a marchar

Mientras la comunidad internacional condena la violencia en el país y ha pedido al gobierno de Daniel Ortega que desmantele a los grupos armados que matan y secuestran a los ciudadanos que protestan en las calles, Daniel Ortega mantiene a sus simpatizantes en las calles, para competir con las marchas de los autoconvocados.

Este sábado, miles de simpatizantes del gobierno de Ortega salieron a las calles de Managua para manifestar su apoyo al presidente Ortega y exigir justicia por las 198 muertes ocurridas en medio de la crisis, aunque según organismos de defensa de derechos humanos son entre 322 y 481 muertos. Sin embargo, el gobierno de Ortega solo reconoce a los policías muertos y a sus simpatizantes.

El gobierno de Ortega y sus simpatizantes responsabilizan a los autoconvocados de la crisis que vive el país y los acusan de golpistas y terrorismo.

La ruta de la democracia

Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), opinó que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, deja claro en su discurso la importancia de retornar el camino de la democracia y el diálogo. Agregó que si el secretario general está advirtiendo que el país no debe caer en el despeñadero de una dictadura, es porque “todavía hay posibilidades de que el país pueda volver a una democracia, a través del diálogo y de reformas institucionales”.

 

La Prensa/Mario Rueda