El gasto público en Nicaragua es más opaco

Con un retroceso en la calificación general que pasó de 46 puntos de un total de 100 de la medición anterior a 43 puntos en la actual, Nicaragua se mantiene dentro del grupo de países que proporcionan “limitada” información sobre su presupuesto y además siguió la tendencia mundial de deterioro en cuanto a transparencia presupuestaria. A nivel local dicho retroceso es atribuido al retraso cada vez más común en la publicación de la información económica.

Así lo determinan los resultados de la Encuesta de Presupuesto Abierto (OBS por sus siglas en inglés) 2017, realizada por el International Budget Partnership, cuya contra parte en Nicaragua es el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp).

Los resultados de la OBS muestran un deterioro generalizado de la transparencia, que en el caso de Nicaragua se atribuye a que se está volviendo característico que se retrase la publicación de los documentos económicos.

“Hay pequeños retrasos en las publicaciones del Banco Central y lamentablemente el año que hicimos esta encuesta el Ministerio de Hacienda publicó con una semana de retraso el presupuesto aprobado. Eso nos obligó a buscar la información en la Ley de presupuesto aprobada en la Asamblea Nacional y la información que brinda la estructura de la Ley es menor a la que presentan los libros del presupuesto por eso la nota cae, además los informes de ejecución presupuestaria también tienen varias limitaciones”, explica el especialista en presupuestos públicos del Ieepp, Leonardo Labarca.

Es una encuesta única

La OBS es la única medición independiente, comparativa y regular de la transparencia presupuestaria y la rendición de cuentas en el mundo; y en 2017 midió si los gobiernos de 115 países produjeron y publicaron en línea “puntualmente” ocho documentos presupuestarios que, según las buenas prácticas internacionales, es clave que sean públicos para garantizar transparencia.

“Se ha visto un ligero retroceso en cuanto a la transparencia presupuestaria, en promedio a nivel global la calificación de Nicaragua pasó de 46 puntos que obtuvo en 2015 a 43 en 2017 y este retroceso se debe un poco a los tiempos en que está publicando la información presupuestaria, pero también a la falta de algunos documentos que todavía no se publican”, dice el especialista.

Según Labarca, el Gobierno tendría que publicar ocho documentos relacionados con el Presupuesto General de la República, estos son: el documento preliminar, el proyecto de presupuesto, el presupuesto aprobado, el presupuesto ciudadano, los informes de ejecución, el informe de medio término, el informe de fin de año y el informe de auditoría.

Pero hay tres de estos que no se divulgan: el documento preliminar, el presupuesto ciudadano y la revisión de mitad de año. Al no conocerse reciben un puntaje de cero, lo que incide considerablemente en la nota general.

Califica contenido

Además en los cinco que sí se publican se califica el contenido de la información y el cumplimento de los plazos de publicación. En la encuesta de 2017 recibieron entre 29 y 70 puntos de un óptimo de 100. Con 29 puntos el informe de auditoría fue el peor calificado de los cinco, mientras que el informe de ejecución alcanzó 70 puntos. Los otros tres documentos obtuvieron entre 50 y 53 puntos.

Esto, según Labarca, demuestra que los documentos que se publican no incluyen suficiente información sobre algunos temas, como “la deuda pública histórica y actual, la deuda interna, las tasas de interés y los plazos de los nuevos préstamos”, además, “el detalle de la información ha aumentado poco, por ejemplo, los informes de ejecución y de liquidación no muestran el gasto corriente particular para cada institución ni presentan el nivel de ejecución de todos los programas”.

Además, en los informes de ejecución presupuestaria es difícil determinar montos exactos de préstamos y gastos. “Hay cierta información que no se está brindando de forma ejecutada, el gasto corriente de cada institución no aparece, la ejecución de los programas tampoco aparece y la debilidad más grande está en las auditorías”.

“La Contraloría General de la República no audita el ciento por ciento del presupuesto. Cada año que observamos la presentación oficial sobre el desempeño de esta institución en la Asamblea Nacional encontramos que no se audita ni siquiera el 70 por ciento del presupuesto y esto es por falta de recursos de la Contraloría, que no tiene los suficientes auditores para hacer todo este trabajo que es muy importante, porque de esta manera es cómo se detecta si hay casos de malversación de fondos o de mala ejecución de los recursos”, explicó Labarca.

Nicaragua en la cola de la región

Eso coloca a Nicaragua “en la cola de los esfuerzos que están haciendo los demás países de la región, principalmente Honduras (54 puntos), Guatemala (61 puntos) y República Dominicana (66 puntos) que han hecho grandes esfuerzos por transparentar la información y publicarla. El promedio de la subregión es 54.6 puntos y Nicaragua con 43 está por debajo de la media”, señaló el especialista.

Dado que la transparencia por sí misma no es suficiente, la encuesta también mide las oportunidades que tiene la ciudadanía para participar en el proceso presupuestario, desde la etapa de formulación, hasta la ejecución y la auditoría.

Pero según la encuesta, los peores resultados del proceso se registran en la participación ciudadana. De 115 países analizados, 111 registran nulas oportunidades de participar y en los otros cuatro se brindan oportunidades limitadas, es decir, ninguno da las condiciones adecuadas para la participación ciudadana. En este apartado Nicaragua obtuvo 11 puntos de un óptimo de 100.

Las pocas oportunidades de participación que existen en el país se dan en la Asamblea Nacional. “Ella tiene la potestad de hacerlo, que no lo lleve a la práctica es otro tema, también la Contraloría deja la posibilidad de recibir denuncias ciudadanas”, eso significa, según Labarca, que legalmente las oportunidades existen, aunque estas no se concreten.

Una reforma a la Ley 51, Ley del régimen Presupuestario podría facilitar la transparencia del Presupuesto General de la República. Esto porque el gobierno alega que cumple con lo establecido en la ley, pero de acuerdo al contexto internacional la información aún es escasa e incluso hay documentos que no se divulgan, dice Labarca.

Las medidas para mejorar

Para que Nicaragua mejore su calificación en la Encuesta de Presupuesto Abierto (OBS por sus siglas en inglés) 2017, el International Budget Partnership y el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp) recomiendan, entre otras cosas:

Comenzar a divulgar los tres documentos presupuestarios que aún no publica: el documento preliminar, el presupuesto ciudadano y la revisión de mitad de año.

Incrementar la información incluida en el proyecto de presupuesto y en los informes de liquidación.

Aumentar los esfuerzos y recursos para auditar un mayor porcentaje del Presupuesto General de la República.

Promover en la Asamblea Nacional debates previos a la aprobación del presupuesto y que se incorporen las recomendaciones.

 

La Prensa/Lucydalia Baca Castellón