Una democracia creíble permite observación electoral

Alejandra Barrios coordinó en Colombia más de 50 observaciones electorales nacionales y locales, cuando todavía la guerrilla de las FARC se enfrentaba al Estado colombiano en las montañas.

La experta estuvo en Nicaragua para participar en un evento sobre observación electoral promovido por el Centro Carter, la Fundación Violeta Barrios de Chamorro y el NDI y dijo que la observación electoral internacional es importante, pero que es más importante la observación local.

En esta entrevista Barrios explica los diferentes tipos de observación electoral y sus alcances y se pronuncia sobre la transparencia que debe reinar en las misiones de observación.

¿Cómo ayuda a una observación electoral que los observadores sean creíbles?
La democracia se sustenta sobre la capacidad que debe tener un gobierno de que los procesos electorales, es decir, el escenario donde se disputa poder político, puedan ser observados no solo por observadores internacionales, sino por todos los ciudadanos. El ejercicio de observación no solo es mirar que transcurra un proceso electoral, hoy el ejercicio de observación tiene metodologías muy sofisticadas, altamente técnicas que le permiten a las organizaciones que hacen observación ir dando cuenta de las diferentes partes del proceso. Eso ¿qué significa? Que hoy podemos comenzar a señalar: 1. Si el padrón electoral se lleva de manera correcta. 2. Si los lugares de votación están donde está la gente…, además de eso vemos la calidad del proceso. Eso ¿qué significa? Que de verdad se cumpla el principio, que de verdad tengamos una regla cierta para resultados inciertos, es decir, que todos tengan la posibilidad de competir en igualdad de condiciones y que gane el que la gente tenga una mayor preferencia, independientemente de su posición ideológica…

¿Qué papel juega la observación internacional cuando no se permite observación nacional? Hay tres tipos de observación, la nacional que normalmente inicia un tiempo antes, seis meses o un año antes, en Colombia empezamos a observar un año antes y es la que va presentando informes, tomándole el pulso al proceso electoral. Hay un tipo de acompañamiento electoral que no es observación en sí misma, que invita a autoridades electorales que a veces se confunden con observación electoral y es que el día de las elecciones uno ve que el tribunal electoral se acompaña de miembros de otros tribunales electorales, eso no es una observación, es un acompañamiento, y hay una tercera que sí es observación electoral, ¿quiénes hacen ese tipo de observación?, quizás las más conocidas en América Latina sean la OEA, la Unión Europea, son las que han estado haciendo presencia en múltiples momentos en nuestros países. ¿Qué ventajas tienen? Que es una mirada totalmente imparcial, que hacen una verificación de algunos aspectos que considera son los estándares para la democracia y los procesos electorales y eso es muy importante, porque permite tener una mirada distante. ¿Qué balance se busca? Que pueda haber un diálogo permanente entre las organizaciones nacionales y las internacionales. Uno puede cumplir estándares internacionales democráticos, pero no tener una competencia justa en el país, esa diferencia sí la puede obtener una organización de observación electoral local. Y una tercera, que es la más importante: mientras las organizaciones de observación electoral reaccionamos de inmediato y presentamos informes el mismo día de las elecciones, que permiten tomarle la temperatura al proceso, las observaciones internacionales pueden demorarse hasta un año para presentar informes, es decir, el momento político se pierde. Y son mucho más efectivas en ese sentido las observaciones nacionales.

¿Con cuánto tiempo de antelación debe llegar la observación internacional a un país para hacer, digamos, una observación ideal? Nosotros vemos la observación internacional como un complemento de la nacional, es decir, las posibilidades de alcance, de impacto de una observación internacional son bien restringidas, lo importante es la nacional, si está empezado seis meses antes en lo mejor de los mundos y no tres meses antes, ahí es donde realmente vamos a ver un proceso de observación informado con músculo, con mayor capacidad. La observación internacional, digamos, realmente uno esperaría que pudiera llegar por lo menos en Colombia llega un mes antes, hace una visita, llega una pequeña avanzada a ver cómo está la coyuntura y usualmente llega una semana antes de las elecciones, por lo que el tipo de verificación que hace no tiene el mismo peso, ni la misma consistencia de la nacional, sí es importante porque es de contraste, sí es importante porque obviamente es conocida y valorada a nivel internacional, pero frente al peso que pueda tener la observación nacional, en términos de impacto político, de movilización social, de credibilidad frente a las elecciones, pues no es lo mismo…

En un país como Nicaragua, donde se nos ha negado tener observación nacional, ¿qué papel puede jugar la observación internacional? Lo que yo veo es que aquí se está haciendo un esfuerzo muy grande para hacer un ejercicio de observación de carácter nacional (con Panorama Electoral) y esos esfuerzos hay que valorarlos y apoyarlos muchísimo, realmente un ejercicio de observación que se hace con nacionales, que se hace respetando todos los estándares de independencia de información, de metodologías para poder entregar información técnica pueden tener un mayor impacto…

¿Hay maneras de evaluar un proceso electoral que pone restricciones a la observación? Cuando una democracia quiere ser creíble tiene que permitir todos los tipos de observación, el día más importante de la democracia, el día más importante de un gobierno es el día en que pone en disputa las relaciones de poder, si no tiene nada que ocultar, si no tiene huesos dentro del clóset, nada debajo de la alfombra, tú dejas entrar a los invitados que traes, pero sobre todo dejas que los tuyos sean capaces de comprobar que esa competencia electoral se está dando en igualdad de condiciones… No es concebible una democracia que no permita que los ciudadanos puedan hacer observación electoral.

Las elecciones son para disputarse el poder político, pero ¿cómo observar un proceso cuando ese poder político no está en juego, como es el caso de Nicaragua? Hay una única regla en la democracia y es que tú tienes reglas claras para resultados inciertos, si eso no se cumple, entonces no estás dentro de un sistema democrático. Eso ¿qué quiere decir? Yo tengo una serie de reglas y una serie de sistemas a través de la cual yo cumplo esas reglas, pero todos sabemos que con esas reglas cualquiera puede ganar, porque hay una incertidumbre frente a los resultados… si la posibilidad de esa incertidumbre no está en juego y las reglas lo que hacen es mantener el estatus quo, pues sencillamente vos no estás frente a una competencia electoral, estás frente a un juego arreglado, mas no frente a una competencia electoral que exige tener la incertidumbre, las reglas claras y las puertas abiertas para los observadores.

En medio de muchos cuestionamientos la OEA ya anunció que viene a observar las municipales, pero no ha dicho quién financia la misión de observadores. ¿Qué opinión le merece? Todas las organizaciones de observación debemos tener un principio de transparencia de la información, la misma información que nosotros solicitamos es basada en los principios de transparencia y obviamente somos los primeros que debemos de dar el ejemplo. Todo observador electoral debe decir de dónde vienen los recursos, quién financia la observación, cuáles son las metodologías a utilizar y aquí esto es muy importante, porque se piensa que uno va a observar de todo, uno debe ser claro en qué va a observar y qué metodologías va a utilizar, y tercero, tiene que ser muy transparente en torno a cuál es el organigrama de la organización, quién va a dar los informes, los contenidos de los informes y cuál fue la metodología para hacer esos informes, obviamente el número de observadores, el trabajo que se va a hacer, por logística debe estar en la ficha de entrada. Esa información la tiene que entregar la OEA y hacerla pública.

¿Cómo debe interpretarse que la OEA nombró como jefe de misión a alguien que ya se ha pronunciado favorablemente sobre otros procesos electorales en Nicaragua, considerados fraudulentos por observadores respetables? Lo que yo creo es que tiene que hacerle esa pregunta a la OEA, todo pueblo merece respeto y tener claridad sobre las decisiones que se tomen sobre alguien a quien le tocará dar un dictamen sobre su democracia… Cuál fue el procedimiento que realizó para hacer la selección del jefe de misión y cómo tomó la decisión.

Plano personal

Alejandra Barrios es colombiana y dirige en ese país el Movimiento de Observación Electoral (MOE), que observa comicios en todo el país, incluso en lugares en conflicto. Ha coordinado más de 50 observaciones nacionales y locales.

Barrios fue parte de un grupo de expertos convocado este año para hacer recomendaciones en el marco de una serie de reformas políticas en Colombia a raíz de los Acuerdos de Paz del gobierno de Juan Manuel Santos con las FARC.

La experta colombiana es profesional en Finanzas y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia y tiene una especialidad en Régimen Contractual Internacional de la Universidad de los Andes.

La Prensa/Ismael López