Destrucción y desolación tras paso de fenómenos naturales

Periodismo Ciudadano

Granada/Rivas

Kesselh Alemán
 
Luego del paso de diferentes fenómenos naturales que han golpeado nuestro país, iniciamos un recorrido por las zonas más afectadas realizando nuestra primera parada camino a Tola en el departamento de Rivas, donde los estragos realizados por la Tormenta Nate, saltaban a la vista, durante nuestro camino habían árboles en el suelo, puentes dañados, casas inundadas.

Junto a dos personas decidimos entrar a Nancimi, comunidad en Tola, Rivas, ahí escuchamos diferentes historias de los habitantes de esta localidad, sobre las pérdidas que tuvieron, unos de sus cosechas, otros de sus animales de granja, otros sus casas, y el mayor riesgo con el que ahora estaban lidiando que es el sufrir algún tipo de infección debido a las lluvias.

Gracias a la coordinación de la Cruz Roja de Rivas pudimos entregar una pequeña ayuda, que se logró recoger para estos damnificados. En el lugar, las familias esperaban ansiosas, era más ropa que enseres, pero todo suma para solventar un poco las necesidades de estas familias que se organizaron junto a la Cruz Roja para poder recibir no solo nuestra ayuda sino un poco más en los próximos días ya que otras comunidades en el departamento de Rivas también fueron afectadas.
 
Nos llueve sobre mojado: ¨Malacatoya¨

Después de unas semanas con un poco de sol, la madre Naturaleza nos volvió a llamar la atención esta vez no fue una tormenta sino un sistema de baja presión combinado con un frente frio, lo importante es darnos cuenta que la naturaleza es una fuerza implacable que no mira estratos sociales ni le preocupa el sector más afectado, siempre deja una enseñanza: ¨estén preparados¨.

Primero Nate dejó una estela de inundaciones a su paso, miles de damnificados y algunos muertos; muchas comunidades con fuertes problemas, familias que lo perdieron todo, lugares incomunicados, sin comida, agua o medicamentos, las afectaciones fueron enormes, Malacatoya como en muchos lugares, los daños fueron varios pero con las últimas lluvias, las cosas empeoraron, todo se convirtió en desolación y angustia.

El 27 de octubre, visitamos las comunidades de Malacatoya en Granada donde el dolor y sufrimiento son terribles, no se habían recuperado del paso de Nate y nuevamente la madre naturaleza les juega una mala pasada; las comunidades más afectadas de la zona son El Tabacal y Tepalón, en esos lugares las personas lo habían perdido todo, solo algunos pudieron llegar a los albergues y otros tuvieron que quedarse en sus lugares de donde no lograron salir a tiempo ahí se encontraban incomunicados y sin atención alguna de parte de las autoridades.

Sin agua potable, alimentos o medicinas eran parte de las carencias más frecuentes de los pobladores, en sectores cercanos a las carreteras las personas no habían recibido ayuda ya que los albergues eran la prioridad, pero al llegar a la Parroquia San José que fungía como tal me encontré alrededor de 38 familias y unos 50 niños menores de edad y cuatro adultos con impedimentos físicos, estos me detallaron que la ayuda recibida era: 10 libras de arroz, 5 de frijoles para cada familia más un bidón de agua potable, pero que esto no era suficiente y que muchas familias se habían quedado en sus casas incomunicados y la ayuda no les llegaba desde hace cuatro días.

En este albergue también me encontré con un médico que atendía a las familias lo increíble era que no tenía medicamentos para ellos, las personas demandaban medicina para problemas en la piel (hongos), durante el recorrido encontramos casas inundadas, en algunas se miraba hasta donde llegó el nivel del agua y en otras las quejas hacia el líder comunal, quien no hizo nada para ayudar a los afectados y solo ayudó a personas afines al partido de gobierno y allegados.

Un niño con capacidades diferentes y una niña con leucemia y sus familias formaban esa larga lista de inconformes con la situación que viven y demandaban más ayuda; un señor mayor de edad saliendo de su casa inundada solicitando atención y muchos más que encontré en nuestro andar, otros sobre las calles solo miraban pasar el camión de ayuda gubernamental que pasaba por sus casas y se preguntaban cuando ellos la recibirían, la realidad es que no pudimos saber hacia dónde dirigían la ayuda o qué comunidades estaban atendiendo.
 
 
 
 
 

Página 10 de 96