Barómetro Electoral

Auditoría Ciudadana de Hagamos Democracia

JUNIO 2016

 

Introducción

En un país con un sistema electoral altamente cuestionado, cuya maquinaria está al servicio de un régimen coercitivo, la observación electoral se presenta como un instrumento de restauración de confianza que legitima los resultados.Esta valoración es la de la mayoría de los nicaragüenses de todas las tendencias políticas: la encuestadora M&R, en su primer sondeo de opinión electoral del 2016, reveló que el 83.2% de población está de acuerdo con que se restablezca el derecho a la observación nacional independiente y el 77.5% a la observación internacional.

Sin embargo, en el Congreso del FSLN del 4 de junio, Daniel Ortega en un sombrío discurso gritó: “Observadores sinvergüenzas. Aquí se acabó la observación, que vayan a observar a otros países”. Añadió que las misiones de observación “se presentan como los de las manos limpias y son los que más sucias tienen las manos”. Estas declaraciones destructivas exhiben a un Ortega empantanado en la opacidad y el autoritarismo.

No obstante, no nos mueve el desánimo, antes bien, nos unimos al sentir de nuestros obispos que han exhortado a los nicaragüenses “a vivir este momento no con pesimismo ni muchos menos cediendo a la tentación de la violencia, sino con esperanza y con gran espíritu cívico. La situación actual no debe aumentar ni la apatía ni el indiferentismo, sino que debe vivirse como un reto para construir una nueva sociedad, fundada en el derecho y la justicia y en la que se respete la soberana voluntad de todo el pueblo”.

Sin duda, la crítica coyuntura que vive la democracia en Nicaragua nos embarga de profundas inquietudes. Pero este primer documento de observación electoral es una respuesta firme de nuestra responsabilidad ciudadana frente a las dificultades que nos encajen en el proceso las autoridades del Estado.

 

Más información en el siguiente enlace:

https://es.scribd.com/doc/317081965/Observatorio-Electoral-Junio-2016