Visión institucional sobre Elecciones Primarias

Desde el año 1995, Hagamos Democracia nace con un solo propósito: fortalecer y ampliar los procesos democráticos en el país. Es por ello que dicha organización aceptó el reto de organizar las primeras Elecciones Inter-partidarias, como una excelente opción para que los partidos políticos de oposición determinaran sus candidatos a partir de la voluntad popular. Muchos pensaron que “el país no estaba listo para las primarias”, sin embargo Hagamos Democracia demostró que es posible cambiar las cosas cuando hay voluntad política.

El haber realizado por primera vez un proceso de esta categoría marca un cambio en la cultura política nicaragüense, con dos actores principales, la sociedad civil organizada como ente rector del proceso y los partidos políticos como participantes. Ambos realizando dos labores distintas pero complementarias. Hagamos Democracia asumió el reto, a pesar que muchos creyeron que era imposible realizarlo sin los “principales partidos políticos de oposición”, el hecho de que cuatro organizaciones se decidieran a participar ameritaba asumir este reto inaugural.

Fueron unas primarias amplias e incluyentes, en las que al final participaron únicamente el Partido Conservador (PC), el Partido Social Cristiano (PSC), el Partido Liberal Independiente Histórico (PLI-H), y los denominados Independientes.

Es muy sencillo desprestigiar a la organización, sin embargo, hasta ahora nadie promovía la innovación política en Nicaragua, reto que asumimos para evitar caer en las mismas miradas y paradigmas trillados que muchas organizaciones políticas han optado seguir.

Hagamos Democracia no pretendió en ningún momento legitimar a las organizaciones participantes, sino más bien servir como garantes de un nuevo ejercicio democrático. Más allá de abanderar una lucha partidaria, implantamos un nuevo hacer político que ha tenido éxito en otros países y que ha sido posible por la voluntad del pueblo.

Muchos personajes y medios de comunicación dan por un hecho, sin presentar pruebas y haciendo eco del Partido de Acción Ciudadana (PAC), que hubo “irregularidades en el proceso y el resultado de la experiencia ha sido dudoso, cuando menos, y el sano propósito de las primarias víctima de la turbia cultura política nicaragüense”. Pero, ¿a qué hechos concretos se refiere? Hagamos Democracia, en realidad, realizó una rectoría intachable del proceso, consistente en montar el tinglado nacional de las JRV donde el padrón cerrado de las organizaciones participantes lo requería, con la estructura necesaria para su ejecución cabal, como en efecto hicimos. La movilización proselitista de votantes correspondía a las organizaciones políticas contendientes, y en donde Hagamos Democracia mantuvo, como correspondía, un rol neutral. Como bien hemos dicho, cada uno de los actores debía asumir su propio reto.

Hagamos Democracia como en otras ocasiones ha dado explicaciones públicas en cada una de las etapas de este proceso, así como ha realizado rendición de cuentas de los fondos y proyectos que ha manejado. Dada la transparencia de esta organización, ha continuado trabajando en diferentes iniciativas y procesos para fortalecer la democracia en el país.

Actualmente estamos en la labor de sistematizar esta experiencia proveyendo una narrativa necesaria al proceso y desglosando el uso de fondos. Al igual que los otros proyectos, se le rinde cuentas a los donantes y a las instituciones públicas pertinentes.